Historia de las Casas Cueva
Los primeros datos de la existencia de Cuevas como vivienda data de la Edad Media, durante la ocupación de los árabes, debido a emigraciones esporàdicas y
gracias a la facilidad de su construcciòn. Su mayor auge se produjo en el Reino de Granada, favorecido por las características del terreno.
Hoy en día, en el siglo XXI viven en ellas familias que han heredado esta vivienda de sus padres o abuelos y siguen habitándolas debido a su confortabilidad (buena temperatura), adaptadas a los servicios e instalaciones actuales. Es más, estos últimos años se han revalorizado mucho a causa del gran número de cuevas rehabilitadas par Turismo Rural. |
Características de su Arquitectura
Están excavadas sobre terrenos arcillosos y poco permeables, concretamente en Hinojares, sobre arcilla roja, que aunque es un material muy duro, es moldeable para darle
forma a las diferentes habitaciones. Estas suelen tener forma rectangular y techos abovedados. La separación entre una habitación y otra era con cortinas para
facilitar la circulación de aire, aunque se han sustituido por puertas, ya que se les ha hecho un nuevo sistema de ventilación directa al exterior por el techo con
una ventanilla. La principal característica de esta vivienda es precisamente cálida en invierno y fresca en verano. Además, sorprende la notable ausencia de
ruidos dentro de ellas. |
Por qué restaurar una CUEVA?
Surge la idea primero por el sucesivo abandono como vivienda permanente, además del crecimiento de una actividad nueva en Andalucía que es el Turismo Rural, una forma
diferente y atractiva de pasar unos días en la montaña, en un pueblecito o cerca de la playa. Pues bien, las Casas-Cueva es un elemento diferenciador y aún
más especial, si cabe, dentro de este Turismo. Aquel que oye hablar de ellas alguna vez, tiene la curiosidad de verlas o de pasar unos días en una vivienda troglodita y
sentir o vivir como nuestros antepasados. |
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